Objetivo: Analizar como se divide el espacio entre los miembros
de la familia, y el aporte económico de acuerdo al criterio personal de cada
uno de ellos.
- ¿Cómo describirías la comunicación en tu familia?
Abuela: Es un dialogo decente.
Astrid: Es lo que mi mamá diga, hay hipocresía y chismes.
Saray: Dependiendo de la situación, somos respetuosos pero podemos llegar a ser hirientes al defender nuestro punto de vista. Nos comunicamos mucho pero esa comunicación puede ser dañina.
Santiago: Es un buen dialogo.
Edwin: Tenemos una mala comunicación. Nuestra comunicación es desde la necesidad, se escucha poco al otro y siempre se intenta que la voluntad de uno sea la que prime. - ¿Te sientes cohibido al expresar tus opiniones
frente a tu familia? Si es así ¿Que cambiarias para que esto no ocurra?
Abuela: No, siempre doy lo opinión así sea mala o no le guste a los demás.
Astrid: Más o menos, al no expresarlos evito herirlos o molestarlos, por que no aceptan la opinión o por que no me la piden.
Saray: Si, por que son muy burleteros y en ocasiones me han hecho sentir poco inteligente.
Santiago: No, por que mi punto de vista siempre es neutro y seria inaportante.
Edwin: No cohibido, pienso que aquí uno puede decir lo que quiera, el asunto es el riesgo de caer en discusión y el hecho de que la mayoría de las veces el dialogo no termina en nada. - ¿Tú y tu familia tienen alguna actividad de ocio
en el tiempo libre?
Abuela: No, por pereza.
Astrid: Casi nunca, por falta de dinero.
Saray: No, aunque somos muy unidos también somos muy independientes y muy diferentes en gustos. No encontraríamos una actividad que nos guste a todos.
Santiago: No, por falta de tiempo.
Edwin: No, solo en momentos escepcionales, por que somos una familia mayor, los padres estaban dedicados al trabajo y los hijos a la casa. Por limitación en los recursos, una buena cuota de falta de imaginación, cuando fuimos creciendo recuperar el tiempo juntos no es algo fácil o promovible dentro del hogar, ya cada quien por su lado, y a esa actividad se le vería como una obligación. - ¿Compartes tu cuarto con algún otro miembro de
tu familia?
Abuela: No, gracias infinitas a mi Dios.
Astrid: No.
Saray: Si, con mis dos hermanos.
Santiago: Si, Con mi hermano.
Edwin: No. - ¿Hay algún lugar en la casa que consideres propio?
¿Cual?
Abuela: Si, mi pieza.
Astrid: Si, mi habitación.
Saray: No.
Santiago: No, por que no vivo aquí.
Edwin: Ninguno, por personas y cosas que se han vivido al interior de la casa. Obviamente hay personas que sin tener nada se sienten propietarias, yo de alguna manera no lo siento así, no ha habido nada que me lo haga sentir así. Mi habitación no tiene mi sello, no se le he puesto. La necesidad de construir lo mio no me hace sentir esta casa como mía, es algo prestado, no tengo control sobre él. - ¿Estas conforme con el lugar que consideras
propio?
Abuela: Si.
Astrid: Si.
Saray: No, me gustaría tener un lugar en cual me sienta totalmente cómoda.
Santiago: Si, por que me siento cómodo, en si todos me hacen sentir cómodo.
Edwin: Para la edad que tengo hay muchas presiones sociales que me hacen sentir mal por no tener un espacio propio, no es el hecho de no tener un espacio en la casa de mi madre, es no tener algo mio, es frustrante. - ¿Alguna vez has sentido que se ha invadido tu
privacidad dentro de tu hogar? ¿Qué medidas has tomado?
Abuela: Si, cuando me desorganizan la pieza. Me enojo.
Astrid: Si, todo el tiempo. Me he enojado y no he permitido que se repita
Saray: Si, me he quedado callada pero hago malacara, otras veces si les digo lo que siento.
Santiago: Si, cuando me preguntan mucho sobre mi intimidad.
Edwin: No de alguna manera yo me cuido de eso. - ¿Cuáles crees que son las razones por las cuales
los demás invaden tu privacidad?
Abuela: Por que son desordenados.
Astrid: Por irrespeto.
Saray: Al ser parte de la familia les importa lo que pase en mi vida, pero al meterse critican y rechazan mis decisiones
Santiago: Por que les interesa como me esta yendo en mi vida.
Edwin: No se, sus razones tendrán. - ¿Cuántas personas aportan económicamente en tu
hogar?
Abuela: 2 personas.
Astrid: 2 personas.
Saray: 2 personas.
Santiago: 3 personas.
Edwin: Varias personas. - ¿Cómo se distribuyen los bienes materiales (alimentación,
implementos de aseo, computador, etc.)?
Abuela: Todo se comparte, menos al comida de Susi.
Astrid: Hay personas que solo compran cosas para ellos pero otros que compran para todos.
Saray: Todo se comparte pero se respeta la comida de los otros o se esconde.
Santiago: Todo se comparte y se respeta lo que es propio.
Edwin: Todo es equitativo. - ¿Dónde crees que termina tu privacidad y
comienza el derecho de los demás como habitantes de un mismo hogar?
Abuela: No respondió.
Astrid: La línea entre los dos esta en que tu sabes que no puedes opinar o meterte por que es privado.
Saray: Ellos tienen derecho a opinar en mi vida pero no a criticar o imponerme cosas.
Santiago: Eso depende de lo que yo considere como privado, por ejemplo si yo no quiero que la gente se dé cuenta para donde salgo eso hace parte de mi privacidad y siento que no deben preguntarme.
Edwin: No respondió. - ¿Qué lugar utilizan en tu casa para atender a la
visita?
Abuela: La sala.
Astrid: En la sala o la cocina.
Saray: La cocina o la sala.
Santiago: La sala, aunque yo soy una excepción.
Edwin: En la sala. - ¿El uso de este lugar afecta o entorpece las
actividades de las demás personas?
Abuela: No.
Astrid: No.
Saray: No, son lugares grandes que no incomodan a los demás.
Santiago: No, por que es un lugar neutro.
Edwin: No. - ¿Consideras que se debe hacer un cambio en el método
que utiliza tu familia para compartir el espacio?
Abuela: No.
Astrid: Si, respetar mas.
Saray: Cambiario el irrespeto de algunos miembros al exigir el uso de un espacio cuando alguien mas lo necesita.
Santiago: No, esta muy bien así.
Edwin: No, es muy complejo, de alguna manera yo he sido muy independiente para que ustedes puedan tener lo que necesitan.
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